Los ciberataques a infraestructuras críticas como hospitales, redes eléctricas y sistemas de transporte han aumentado significativamente en los últimos años. España, a través del CCN-CERT y el INCIBE, ha reforzado su estrategia nacional de ciberseguridad para hacer frente a estas amenazas.
Entre las medidas adoptadas se incluyen la creación de nuevos centros de operaciones de seguridad (SOC), la obligación de reporting de incidentes para operadores de servicios esenciales y la inversión en formación de profesionales de ciberseguridad.
La directiva europea NIS2, de obligado cumplimiento, amplía el número de sectores que deben implementar medidas de seguridad avanzadas e incluye por primera vez a empresas medianas del sector tecnológico y alimentario. El incumplimiento puede acarrear multas millonarias y responsabilidades personales para los directivos.
