El uso recreativo y profesional de drones se ha disparado, pero muchos usuarios desconocen las implicaciones legales de grabar con estos dispositivos. En España, la normativa de AESA y el RGPD regulan estrictamente la captación de imágenes desde drones.
Grabar a personas sin su consentimiento, sobrevolar zonas urbanas sin autorización o captar imágenes de propiedades privadas puede acarrear multas de hasta 225.000 euros. Las grabaciones que identifiquen personas se consideran tratamiento de datos personales y están sujetas al RGPD.
Si utilizas un dron, asegúrate de registrarlo en AESA, obtener las autorizaciones necesarias, no grabar personas identificables sin consentimiento y respetar las zonas de vuelo restringidas. Si sospechas que un dron está grabando tu propiedad sin autorización, puedes denunciarlo ante la policía o la AEPD.

