La Unión Europea ha aprobado nuevas regulaciones que refuerzan la protección de datos personales de los ciudadanos. Entre los cambios más significativos destaca la ampliación del derecho al olvido, mayores restricciones para la publicidad personalizada y la obligación de notificar brechas de seguridad en un plazo máximo de 24 horas.
Estas medidas se suman al RGPD existente y buscan adaptarse a las nuevas realidades tecnológicas como la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas y las plataformas de redes sociales. Las multas por incumplimiento pueden alcanzar hasta el 6% de la facturación global de la empresa.
Para los ciudadanos, esto significa mayor control sobre sus datos personales, más transparencia por parte de las empresas y herramientas más efectivas para ejercer sus derechos digitales. Es recomendable revisar periódicamente las políticas de privacidad de los servicios que utilizas y ejercer tus derechos cuando sea necesario.

