Conectar el coche al móvil puede abrir una segunda ruta para tus datos personales.
Investigadores de Northeastern, en colaboración con Consumer Reports, analizaron 21 vehículos de 19 marcas y sus aplicaciones. En algunas apps observaron envíos de información como el número de bastidor, el correo electrónico y la ubicación a empresas externas.
Pudieron examinar datos enviados por las aplicaciones, pero el cifrado les impidió conocer el contenido de las comunicaciones de los propios coches. Detectar una conexión no equivale a demostrar qué información circula por ella.
Honda pidió a un proveedor que eliminara datos y actualizó su aplicación para dejar de enviarle geolocalización. Honda y General Motors señalaron que sus proveedores están sujetos a restricciones contractuales.
Qué significa para un conductor en España
Los resultados no permiten atribuir automáticamente el mismo comportamiento a las versiones utilizadas en España. Sí ofrecen un motivo concreto para comprobar los permisos y las opciones de privacidad de la aplicación que utilizas.
Revisa también los ajustes del vehículo. Desactiva los usos opcionales que no necesites y consulta qué funciones dependen de ellos.
Para debatir: ¿Has revisado alguna vez qué acceso conserva la app de tu coche cuando no estás conduciendo?

