Las consolas de videojuegos modernas recopilan una cantidad sorprendente de datos sobre sus usuarios: hábitos de juego, patrones de uso, comunicaciones por chat de voz, capturas de pantalla e incluso datos biométricos a través del micrófono del mando.
PlayStation recopila datos de trofeos, tiempo de juego y actividad social. Xbox va más allá con telemetría detallada del sistema y Kinect. Nintendo Switch registra patrones de uso y datos de las cuentas familiares vinculadas.
Para limitar la recopilación de datos: revisa los ajustes de privacidad de tu consola, desactiva la telemetría opcional, configura cuentas separadas para menores con restricciones apropiadas y desactiva el micrófono del mando cuando no lo uses. Revisa periódicamente qué datos ha recopilado cada plataforma accediendo a tu cuenta online.

