Los servicios de streaming como Netflix, Spotify, YouTube y Disney+ recopilan datos detallados sobre tus hábitos de consumo: qué ves, cuándo lo ves, cuánto tiempo tardas en elegir, en qué momento pausas o abandonas un contenido, e incluso tu estado emocional inferido a partir de tus elecciones.
Estos datos se utilizan para personalizar recomendaciones, pero también se comparten con anunciantes, se venden a brokers de datos o se utilizan para decisiones de producción de contenido. Tu perfil de consumo audiovisual revela información sensible sobre tus intereses políticos, estado de salud, orientación sexual y situación personal.
Para limitar el rastreo: crea perfiles separados para diferentes miembros de la familia, revisa los ajustes de privacidad de cada servicio, desactiva la personalización publicitaria, borra periódicamente tu historial de reproducciones y considera si realmente necesitas mantener sesión iniciada en todos los dispositivos.

