El debate sobre la prohibición de los teléfonos móviles en los centros educativos se intensifica en España. Varias comunidades autónomas han implementado restricciones, mientras que expertos en educación y ciberseguridad proponen un enfoque más equilibrado basado en la educación digital.
La realidad es que prohibir completamente los dispositivos no prepara a los alumnos para el mundo digital. Lo que funciona es enseñarles a usar la tecnología de forma responsable: gestionar su huella digital, identificar contenido falso, proteger su privacidad y detectar situaciones de acoso online.
Desde PrivaDot apostamos por la formación tanto de alumnos como de profesorado. Los centros educativos necesitan protocolos claros, formación especializada y herramientas de gestión de dispositivos que permitan un uso educativo controlado y seguro.

