Los mundos virtuales y plataformas del metaverso introducen nuevas categorías de riesgos de ciberseguridad que no existían en internet tradicional. Robo de identidad de avatares, estafas con NFTs, acoso virtual con componente háptico y espionaje a través de dispositivos VR son solo algunos ejemplos.
Los menores son especialmente vulnerables en estos entornos, donde la sensación de presencia hace que las interacciones se sientan más reales y las consecuencias psicológicas del acoso se amplifican. Plataformas como Roblox, Fortnite y Decentraland han reportado incidentes de contacto inapropiado con menores.
Recomendaciones: configura zonas de seguridad personal en plataformas VR, no compartas información personal con desconocidos en mundos virtuales, supervisa la actividad de menores en estas plataformas y reporta cualquier comportamiento abusivo. La ciberseguridad del futuro incluirá necesariamente la protección en entornos inmersivos.

